El 13 de junio de 2011, al día siguiente que encontraron el cuerpo de Cecilia Britos, Roger Doldan llegó hasta la comisaría de La Cocha y contó que había estado con unos amigos en las cercanías del lugar del hallazgo, pero que no habían visto nada. Además, Doldan se ofreció a colaborar en la investigación.

Cuando comenzaron los nuevos interrogatorios un año después del crimen, Griselda Carrizo dio un listado de las personas que estuvieron, según ella, en la casa de Julio Tello, donde se habría realizado esa reunión. Pero cuando los investigadores ubicaron a esas otras personas, negaron la versión, y uno de ellos dijo que Carrizo les había pedido que mintieran cuando los buscara la Policía. Además, uno de los sospechosos, que también está detenido, contó que desde el año pasado es amenazado por Roger William Doldan para que mantuviera el silencio, lo cual fue avalado ante la Justicia por su propia madre.